TELE NIÑERA

TELE NIÑERA

Por Beatriz González de( mujerhoy.com 30 de abril de 2011), adaptación de Xabier Soto (Padre de alumno)

El 97% de padres que fueron consultados en una encuesta de la web Babycenter reconocieron por mayoría que dejaban ver la televisión a sus hijos pequeños para poder descansar, aunque ese tiempo de “descanso” adulto, en realidad, se empleara en realizar tareas domésticas. Los niños españoles pasan 990 horas anuales delante de este aparato, frente a las 960 horas que están en el colegio, según revela el estudio “ El libro blanco: la educación en el entorno audiovisual”

Periodos vacacionales como la Semana Santa es cuando más horas televisivas consumen los niños. Casi el 40% de los pequeños tiene televisión en su cuarto. Cuando se les pregunta por el tiempo que dedican a verla, un 12% pierde la cuenta: no saben medir el tiempo de visionado. El Institut de Creativitat i Innivació Educatives de la Universitat de Valencia, nos recuerda que el 30% de los menores dice que lo primero que hace nada más llegar a casa es encender la televisión. Solo el 18,8% juega. Para algunos expertos, las consecuencias de estas cifras ya se aprecian. “La infancia se está reduciendo de una forma tremenda a costa de anticipar la adolescencia, y la televisión tiene mucho que ver en ello”, explica Petra Pérez, Catedrática de Teoría de la Educación de la Universidad de Valencia. “Recuerdo que en mis primeros estudios, los niños jugaban hasta los 12 años. Ahora a los 9 o 10 dejan de jugar. Y cuando son más pequeños juegan mucho menos que antes, porque dedican ese tiempo a la televisión. El juego con otros niños es muy importante. A través de él aprenden a imaginar, que es fundamental para su competencia emocional. Pero también a evocar, a experimentar, a respetar la norma…”, “la televisión no da nada de eso, los niños se apropian de conductas adultas que se les presentan de manera muy atractiva, una visión panorámica de la realidad, creen que lo que ven en la ficción es lo real porque no tienen una actitud crítica frente a ella”. Esa actitud crítica, es la misma que la  Directora del Observatorio Europeo de la Televisión Infantil (OETI), Cristina Tresserres, manifiesta que se debería fomentar “lo importante, además de que los contenidos sean los apropiados a su edad, es que los niños sepan interpretar lo que están viendo. Que entre todos seamos capaces en convertirlos en personas críticas y activas.”  En contraposición, en los países nórdicos el currículum escolar ya incluye una asignatura de medios.

Entre los “males” de la televisión, estudios citan el fomento de la obesidad, multiplicar la predisposición a la violencia, reducir la interacción entre padres e hijos, etc.  En muchas ocasiones somos demasiado alarmistas, pensando que nuestros hijos acabarán trastornados por la tele, cuando el problema es que se vea sin control ni orientación. Por el contrario, incluso los mensajes negativos pueden servir para abrir un debate que, de otra forma, no se produciría, dice Tamara Vázquez. “La televisión también es un medio de aprendizaje si hay un mediador que ayude al niño a interpretar lo que ve”.

Algunos consejos prácticos

-No dejar al niño solo delante del televisor

-Que los padres la vean con ellos, o al menos, visualicen antes los programas que van a ver

-Formular preguntas para racionalizar lo que han visto y aclarar los contenidos. Responder a sus preguntas sobre lo que les llama la atención.

-Existen producciones españolas como Pocoyó o los Lunnis que se cotizan al alza, cuentan con pedagogos entre sus equipos y fomentan valores positivos.

-Bob Esponja y Pocoyó enseñan entre sus valores la amistad, el compromiso, la generosidad o el cuidado del medio ambiente

-Hannah Montana, por el contrario, fomenta el consumismo y el culto a la belleza según algunos estudios publicados recientemente.

Una respuesta a “TELE NIÑERA”

  1. Muy interesante y apropiado el artículo. Estoy totalmente de acuerdo y no solo sobre la tele. También están las máquinas de juego y los ordenadores. En estas vacaciones de Semana Santa mis hijos han estado en el pueblo 11 días sin ninguna tele (bueno salvo el fútbol que fuimos al bar) y no la han echado de menos. Han JUGADO con otros niños, inventando historias, corriendo, dando paseos, leyendo, dibujando, a juegos de mesa y se lo han pasado bomba. La tele en casa se puede sustituir por muchas cosas y los padres tendremos el mismo tiempo para hacer las cosas. Y sobre todo algunos programas que en horario infantil deberían no aparecer, es importante que les controlemos y evitemos que ellos los vean.
    Animo al blog a que siga planteando temas y a los padres y madres a que participen más y dejen sus comentarios de forma que sea más activo.